sábado, 7 de junio de 2008

Nuestras Reflexiones

PARTICIPACION, REDES SOCIALES Y CAPITAL SOCIAL


Mirando al concepto de participación como la capacidad para involucrase en algo, o de ser tomado en cuenta, o de formar parte de algo, podemos entender que precisamente la participación se da en espacios de relaciones con otros, y en función de esto es que nos atrevemos a hacer una relación entre participación y las redes sociales, considerando a estas últimas como la vinculación entre actores.

Ahora bien cuando hablamos de redes sociales, estamos también relacionándonos con el concepto de capital social, ya que el capital social está directamente relacionado con las normas y redes sociales que facilitan la acción colectiva y el intercambio entre las personas. Una mirada más analítica de estas redes puede derivar en dos ámbitos.

- Un análisis de la naturaleza de las redes que las personas o las instituciones desarrollan. Estudios antropológicos al respecto nos dan cuenta de cómo estos lazos entre las personas ayudan por ejemplo a encontrar trabajo, o como el dato que un amigo trae llega a suplir ciertas necesidades, o el cuidar los hijos de la vecina mientras esta trabaja. Es muy importante en este sentido hacer las diferencias entre instituciones y organizaciones, pues su naturaleza es totalmente distinta, en la organización el trabajo beneficia a toda la organización en una relación franca abierta y horizontal, mientras en las instituciones esta misma horizontalidad tiende a desaparecer.

- La calidad y el contenido de estas redes.

Desde nuestra perspectiva identificamos tres niveles de redes:

a) Red focal: entendida como el entorno más inmediato.

b) Red local de intervención: dada principalmente por personas naturales insertas en instituciones y organizaciones locales, por Ej.: personas facilitadoras de procesos, servidores públicos, prestadores de servicios.

c) Redes locales de coordinación: las cuales se pueden encontrar en un nivel mayor de toma de decisiones a nivel local, Ej.: Director de Escuela, de Consultorios, etc.


Hoy día existe una necesidad más universal de generar desarrollo, la cual se enmarca en la formación de distintos tipos de redes. En este sentido el interés está marcado en los lazos, si estos son fuertes o débiles.

Desde esta perspectiva es posible construir un puente social, en virtud de un vínculo entre dos actores que participan en distintos colectivos, como un nexo entre dos grupos sociales que no estarían unidos si no fuera por ese vínculo.

Entonces es preciso buscar fortalecer la asociatividad de distintas características, como forma de participación entre las personas y por ende ampliar el Capital Social existente, lo importante como consecuencia es generar asociatividad que amplíe los contactos de las personas y los grupos, fortaleciendo el tramado social, la red de vínculos y los intercambios, en oposición a la idea de impulsar el surgimiento de organizaciones aisladas y fragmentadas.

Asimismo se diferencian dos tipos de capital social, en primer lugar un capital de tipo individual, que está basado en redes de carácter egocentrista que el individuo ha ido desarrollando en función de reciprocidades solidarias que se presentan en forma de crédito y que la persona ha ido acumulando “favor por favor de manera desinteresada”. En este sentido podemos afirmar que este tipo de capital social estaría dado sobre la base de la combinación de elementos que forman parte de un proceso de desarrollo y empoderamiento individual, lo que produce un nivel mayor de autonomía y ciudadanía, por lo tanto se genera un puente que va desde la exclusión a la inclusión social.

En segundo lugar un capital de origen colectivo en donde las instituciones son más complejas en contenido y gestión. Es ahí donde se pretende que las instituciones sean parte de un proceso integral de cooperación, evitando que sus aportes se trasformen en simples recetas indicativas, de que hacer y cómo hacer sobre el desarrollo de capital social. Por el contrario, la idea fundamental, en cuanto a los aporte de los agentes públicos y o privados, es que desarrollen un proceso hipotético inductivo, como facilitadores de cambios.

No todos aportamos en la misma proporción al enriquecimiento de nuestro capital social. En este sentido la diferencia esta claramente marcada. Por ejemplo en los sectores más populares las mujeres son quienes crean las instancias de cooperación y confianza mutua para sacar adelante sus hogares. Así también el flujo de recursos, consecuencia de la activación de redes solidarias toma distintas formas dependiendo del carácter ya sea horizontal o vertical de la relación al interior del grupo o comunidad.

El aumento del capital social, esta directamente relacionado con el desarrollo de los países, pero así mismo un capital social negativo puede ser nocivo para estos fines. Es por esto que al pensar en actividades que promuevan la participación, el liderazgo y que creen articulaciones entre las esferas del poder y las comunidades, el empoderamiento es el objetivo a seguir, para evitar ciertas prácticas negativas como son el clientelismo y otros ejercicios de exclusión, y autoritarismo, lo cual es preocupante ya que si al no modificar estas actitudes sólo se consigue mantener los mecanismos reproductores de pobreza, aislamiento y discriminación.

Tomando en cuenta lo anterior nos atrevemos a afirmar que la ciudadanía chilena esta viviendo una crisis, debido a la insatisfacción del ser humano en relación al modo de vida y la forma en que se desarrolla esta, la cual se puede relacionar en torno a cuatro conflictos: entre el hombre y la naturaleza, en lo relativo a la vida social, entre el hombre y el poder y en sus relaciones con las demás personas.

Hilando más fino podríamos decir que la sociedad chilena hoy en día se encuentra caracterizada principalmente por:

- Una mayor apatía política, en relación al aumento de las abstenciones (votos nulos y en blanco) y en relación a la baja identificación de las personas con los partidos políticos, estos hoy en día carecen de credibilidad y la verdad mientras no exista nuevas formas de representación, una legislación adecuada que vele por su democracia interna y procedimientos legalmente válidos para su financiamiento (en este último podemos citar el caso de Colombia quienes lograron consenso en torno a este tema), va a ser difícil el acercamiento entre los partidos políticos y la ciudadanía.



- Sujetos sociales socializados en torno a la competencia y la obtención del éxito y el consumo desenfrenado: El consumo pasa a ser un placer, una forma de compensar las carencias afectivas y una forma de sobrellevar la frustración en torno al fracaso. Es efectivo pensar que dentro de la carrera del éxito no todos llegan a la meta, para que existan personas exitosas, deben existir también los no exitosos.
- Perdida del sentido de la solidaridad y aumento del individualismo: Existe una ausencia de continuar unido con otros en apoyo mutuo y un marcado acento a encerrarse en si mismo pensando sólo en las necesidades o problemas personales, en algunos casos puede llegar a ser una forma de escape del mundo que les rodea, centrándose sólo en si mismo para no mirar a su alrededor, esto genera un ciclo vicioso en el cual no deja de hacer sus tareas cotidianas.
- Estilo de vida centrado en el hedonismo: La razón de la existencia se centra en la búsqueda del placer y la supresión del dolor, por lo tanto se sitúa en el placer la felicidad humana.
- Personas con redes de relaciones cada vez más restringidas al círculo de la familia y amigos más íntimos debido a una marcada tendencia a la inseguridad, lo que imposibilita el tema de la confianza entre unos y otros.
- Trabajadores cada vez menos organizados y cada vez más disciplinados y excluidos: El poder de los sindicatos paulatina y silenciosamente ha ido disminuyendo en razón a las presiones de los empresarios y a la apatía y el individualismo generalizado del ser humano.
- Escasa vinculación con lo público, éste es mirado como un espacio ocupado por un otro anónimo.
- No existe una clara identificación con la identidad de lo que es ser chileno, producto de la inserción del modelo, por su carácter generalizado, no respeta la individualidad e identidad de cada nación que lo implementa.

En torno ha esto y mirando como las Entidades de Gobierno asumen esta realidad es que se han implementado nuevos mecanismos de participación ciudadana, el cual va dirigido a construir políticas centradas en las personas y su desarrollo humano, el que incluye elementos no tan sólo de satisfacción de necesidades económicas sino que también de otro tipo de necesidades en relación a la participación y al reconocimiento

Por último y volviendo al principio si la participación es un elemento que se da en relación con otros, entonces es preciso imaginar o construir mecanismos que posibiliten una verdadera participación, abriendo mayores espacios de encuentro comunitario, respetando la democracia, fomentando la tolerancia, promoviendo el ejercicio de la ciudadanía, la descentralización del poder, la aceptación de la diversidad, la inclusión, el reconocimiento de las capacidades individuales de todos, (inclusive de aquellos más desposeídos y marginados), la libertad de expresión, generando mayores oportunidades, eliminando lazos de apatía, indiferencia, miedo, individualismo, egoísmo, etc. (ósea los males que afectan al mundo) para hacernos cargo desde nuestra realidad, desde nuestra propia vida cotidiana, de los desafíos que como chilenos y latinoamericanos tenemos en relación a la construcción de gobierno, de país, de comunidad y de familia.


Gemita, Ximena, Juan y Melvin

No hay comentarios: